lunes, 18 de abril de 2011

Vengo de las ciudades del sur

Vengo de las ciudades del sur y tengo frío,
mi madre,
sin tiempo para más, fue dibujando
la luz sobre mis párpados
un minuto después de que existieran los museos marítimos.

Crecí como un manojo de juncos a la orilla
de un arroyo maldito,
un afluente del río en que convergen
todas las compasiones,
me tomé todo el tiempo del mundo en escribir
cuadernos de bitácora,
los días eran barcos y trenes
o eran muelles profundos y arrecifes,
islas,
faros,
desiertos
y una sed que encendía los colores violeta del exilio.
Y viví siendo el niño en cuya boca
la palabra era un huésped muy extraño,
una perturbación,
el niño que a escondidas llamaba a cada cosa por su insulto.

Perdonad la inmodestia si os recuerdo que hoy,
treinta y uno de julio, cumplo años, los mismos
que he venido tratando de olvidar
el silencio fingido de los muertos,
los destellos
de esa estrella de mar que aún se resiste
a ser sólo un testigo callado que contempla
cómo zarpan los barcos y se alejan,
azules,
con un sueño de ciego hereditario.
Sed piadosos conmigo, no tenemos
nada que celebrar sino estos vientos sicarios de alquitrán oceánico
que aún persiste a pesar de los absurdos
privilegios del miedo.

He cumplido la edad en que un motivo de júbilo
es una muerte estúpida,
porque absurda es la muerte que no sabe su oficio y se repite
hasta la eternidad de cada vida,
absurda, la osadía que no supo emigrar anticipándose al éxodo,
he cumplido la edad en que los dioses son leves certidumbres y uno duda
si cortarse un crepúsculo en las venas
o dejarse caer en los hangares que apilan los neumáticos viejos.

Soy un año más fósil
más senil,
más antiguo
y llevo como lastre a mis espaldas
la belleza inconsciente de los débiles.

Nada que celebrar,
os aseguro
que sólo el leñador es el que llena
de claridad el bosque.



Vicente Martín Martín (España, 1945-2012 )

Poemario "Será tan de mañana como tu piel desnuda" (2009)

XII Premio de Poesía ELADIO CABAÑERO

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