jueves, 21 de abril de 2011

No es bueno acostumbrarse a la retórica ambigua

No es bueno acostumbrarse por ejemplo a la retórica ambigua
ni pensar en dragones cuando observas
el humo de los barcos

y resulta
muy triste habituarse al olor a derrota en los pasillos de los hospitales
o al silbido del viento en las aristas de los desfiladeros.

Nada tiene que ver una jornada de autopistas atlánticas
con un palco en la ópera,
cada santo
requiere su hornacina y cada muerto sus flores,
el grosor de las sábanas no calma
la hambruna de las noches en que ladran los perros.

A ti
que eres manco de un ojo y sordomudo del otro
qué te puede importar el que las líneas de los televisores se concentren
en el gozo del frío o en el murmullo
de un tenor enfermizo
si al final
cada cual nos regimos por el grito peculiar de la especie,
cada uno regamos nuestras plantas con el agua
de una nube sin sexo y acudimos
a distintos neurólogos si nos duele el aliento.

Lo que no es de recibo es que después de estudiar por qué galaxia
transitan nuestros muertos
n siquiera sepamos en qué orilla del mundo
o en qué piel
nos hallará la muerte cuando acabe el verano.


Poesía Pura 21 04 11



.

No hay comentarios:

Publicar un comentario