el abismo profundo que divide
las luces de las sombras,
si este puente
que cruzo cada vez que pronuncio una palabra
y miro al infinito, se cayera
dónde irían mis brazos, mi cuerpo, mis silencios a tientas,
dónde, tú,
tus caricias,
el murmullo del agua,
el estanque en que el cielo era un retrato al alcance de los dedos.
Siempre tuve el fatal presentimiento
de que un día estas vigas
y estos arcos de hierro
no iban a aguantar querernos tanto,
que de pronto
alguien iba a culparnos de la música,
del sopor del aljibe,
del orín que han dejado en las islas los barcos que vinieron
del origen del mundo.
Por eso,
porque siempre hay un duende en la mesilla que enarbola la espada,
una tabla periódica, un retrato colgado en la pared
y doscientos megáfonos que expulsan sirenas asesinas,
porque amar es último lenguaje
y hablar es destruirse
no tenemos opción,
lo mío es
mirarte tan despacio que no puedas
imaginar siquiera que te miro.
Vicente Martín Martín (España, 1945-2012 )
Poemario "Será tan de mañana como tu piel desnuda"
(2009)
XII Premio de Poesía ELADIO CABAÑERO
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