lunes, 18 de abril de 2011

Lo advertí muchas veces, pero he visto...


Lo advertí muchas veces, pero he visto
que nadie me creyó.
Sucedió que morí bastantes fechas
antes de la prevista
y me encontré cerradas las puertas del infierno.
Y ocurre, desde entonces,
que ya no habito aquí, que ya no soy
ciudadano de un mundo en que la vida
es una enfermedad, en que el otoño
es un hombre descalzo que recorre
la tarde en carnes vivas dibujando
con sus pies el dolor de cada hombre.
Ocurre que no escribo poemas donde un verso
lleve punto final y se conjuguen
los verbos defectivos.
Ocurre, finalmente, que ahora vivo
en un pueblo sin código postal,
sin campana en la torre y sin cigüeña
que en mi casa
no hay mirilla en la puerta ni figura
mi nombre en los buzones.
Sucede que las horas
ya no tienen minutos porque el tiempo
se mide en los manzanos, que en las calles
se respira un sahumerio indefinible
de sándalo y tomillo
y que la gente
no se pone de luto cuando a alguien
que no estaba previsto se le ocurre
morirse de repente.
Ocurrió que morí antes de tiempo
y la muerte
no estaba prevenida.


Poemario "Soliloquios en gris"(2007)

PREMIO VI CERTAMEN DE POESÍA IBEROAMERICANA VÍCTOR JARA

No hay comentarios:

Publicar un comentario