sábado, 27 de diciembre de 2014

Sobre el polvo y el humo de mi casa,





Sobre el polvo y el humo de mi casa,
cuando yo esté muy lejos, es posible
que se levante un parque, y en un gesto,
acaso de nostalgia, le bauticen
con las letras dispersas de mi nombre.
Y crecerán los árboles entonces
con un incomprensible olor a cripta,
brotarán los evónimos, las prímulas,
las dalias, los jacintos y las rosas
con sabor a metáforas lejanas,
treparán hasta el sol las buganvillas
disfrazadas de acróbatas anhelos
y un colorín de viento, cuando apenas
su trino roce el alba,
me contará que hay niños, que hay aromas
de romances inéditos
y alborozo de alondras donde ahora
estoy yo,
sólo yo,
con mis versos,
con la voz desterrada, con el alma
asombrada y cautiva entre estas cuatro
paredes en que habito.
Y entenderé por qué valió la pena
no haber muerto en enero.



“LOS PASOS QUE HEMOS DADO” 

No hay comentarios:

Publicar un comentario