sábado, 27 de septiembre de 2014

Quizás tenga la voz llena de calles



Quizás tenga la voz llena de calles
y adicta la mirada a estos paisajes
de grillos de neón,
quizás me están  creciendo los ojos de mirarlos
y el corazón me late a borbotones
de cansinos semáforos….
Me duele la ciudad, me duele el hombre
Ingeniero de urgencias, arquitecto
de espacios y silencios verticales,
me duelen sus zapatos,
su maleta,
su sombra de arlequín,
sus nocturnos de escarcha, sus andenes
de inciertas y dudosas lejanías…
Y me duelen sus dioses, esos dioses
aplaudidos a veces,
a veces humillados
y siempre, casi siempre, convenidos.
Me duele este mutismo que no callo
y este bemol de sangre en la garganta,
esta copa de whisky que me espera
para vivir sin vida otra jornada.
¡Ay, si el viento y el sol tuvieran brazos
y manos la mañana, si a la brisa
la dejaran un día tener labios y a las piedras
tener lengua de piedra,
amar amor de piedra!
¡Ay,
si sembraran el mar de tulipanes
y en la playa anidaran las cigüeñas,
si hablaran las encinas y los ríos
pudieran terminar a donde nacen!
Quizás…,
quizás entonces
mi voz sonara a arroyos no explorados,
quizás un cielo azul,
intensamente azul estableciese
claridades de agua en la mirada…,
quizás mi corazón fuera de nuevo
una página en blanco en que escribiera
silencios no contados,
mis silencios
y mis llantos anónimos,

el alma.








"Soliloquios en gris" 
PREMIO VI CERTAMEN DE POESÍA IBEROAMERICANA VÍCTOR JARA


No hay comentarios:

Publicar un comentario