lunes, 15 de febrero de 2010

Llego hasta aquí

Llego hasta aquí,
escucho
los fragores del mar y el alborozo
de la plaza de un pueblo,
repito “buenos días”
y de pronto descubro que estoy solo,
que el amor y los posos de vino me han tendido
la última celada.
¿A quién voy a contarle que he venido desde un río de mármol?
¿A quién que en mis lejanos parajes las princesas
se bañaban desnudas?
No quiero que me vean como un mustio poeta que ha llegado
desvistiendo jirafas o alentando vendavales de espuma,
mi embajada
no guarda relación con un profeta de sandalias menores,
yo os venía a anunciar la rebelión y sus frutos
y no estáis,
hogueras y cenizas que aniquilan el alma,
y no oís,
nada quiero de aquí,
nada que tenga
que ver con alminares bastardos o adulterios judíos.


15 02 10

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