domingo, 30 de enero de 2011

Decir


Decir
que están más altas las nubes porque tienen
envidia de los árboles
no es hacer un poema
ni siquiera
es culpar de la lluvia al guardabosques,
suponemos
que no es bueno regar con las monedas de Judas
las cosechas de arroz
como no es lógico
esperar que florezcan en enero los palos de bambú.
Si el poeta no vive en una espera constante
no hay poema
y un verso
viene a ser la expresión más o menos sutil de un sobresalto,
algo así como un niño que nace y nos encuentra
ordenando los libros o eligiendo
las flores para el baile.
Callarse, sin embargo,
dejar que las mejillas se te llenen
de manzanas y eclipses,
eso sí,
eso lleva
a esa noche sin sombras en que el sueño se adueña de las cosas.


30 1 11

No hay comentarios:

Publicar un comentario