viernes, 13 de agosto de 2010

EL OLIVO: Escribir un poema (5)



Escribir un poema es un oficio
que no exige licencia ni otras armas
que un trozo de papel
-mejor en blanco-
y el hambre irreprimible de inventarse
un mundo inmensamente más humano.
Escribir un poema es aceptar
que el tiempo es un lugar donde no habitan los dioses milenarios
y todo cuanto ocurre son anécdotas estúpidas que llenan
de ausencias las tribunas,
es saltarse los códigos que gobiernan la lluvia, pregonar
otros ritos de amar,
es construir infancias no vividas y aceptar
nuevas resurrecciones….
Y es que esto de escribir no está sujeto
a franquicias de marca ni se arroga
banderías de nadie ni de nada,
es que esto de escribir es un dolor
que nace de continuo, que nos nace de pronto como nace,
un sollozo o un grito
o un corazón de cisne
que aprendiera a nadar en nuestras manos.
Porque a veces es cierto que duele lo que escribes, que te duelen
las manos y la tinta con que escribes,
que es tan fuerte el dolor que poco a poco
vas perdiendo consciencia de tus manos,
has perdido las manos
y ahora tienes
-sangrando en el papel-
tu voz que no es tu voz y dos muñones con todas tus edades
pegados a tus brazos.
Pero aún así, escribes tu poema
porque hay alguien, quizás fuera de ti
que te hilvana palabras inconclusas,
palabras borbotones que están tomando cuerpo
de mano desgajada y reconoces
que sí,
que en muchas ocasiones ya dijiste
cosas tan algebraicas, tan enfermasde cifras y algoritmias,
como éstas que ahora escribes, pero entonces
no formaban poema, no dolían
como duelen ahora estos silencios
que ya no riza el viento porque llevan
espadas de agonía.
Al final aprendiste que no eras sólo tú
quien buscaba el paraguas de unos versos
lo mismo que ahora entiendes que tus ojos
no inventan el paisaje ni el viajero
va cambiando de estampas:
es el verso quien viene no se sabe
de dónde ni por dónde, es el verso
quien te nombra poeta, quien te dice poeta, de la forma
que es el propio paisaje el que se mueve,
el que cambia de sitio, el que te hace
peregrino en el tiempo, trotamundos,
viaje y viajero.

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