jueves, 24 de marzo de 2011

Si midieras el tiempo sobre un reloj de agua

Si midieras el tiempo sobre un reloj de agua
no hablarías de urgencias,
de impaciencias nocturnas,
no hablarías de pleitos a cuchillo ni de edades agónicas:

cada cosa tendría
un nombre muy sencillo, por ejemplo,
palmera, celosía, domingo de guardar, vejez o lluvia,
nombres sin brusquedad y atropellada vehemencia,
nombres para decir,
leves al tacto
y enemigos de acentos circunflejos.

La ansiedad es quien crea los idiomas alérgicos,
quien pone un autobús para llegar a deshoras a las playas autistas,
quien confunde al amante con vaso de güisqui
y llena de alfileres los basares
e invita al autoengaño.

Vivir es algo más que masturbarse y escuchar en la radio cuánto muertos
se han llevado los últimos tsunamis,
vivir es transitar en silencio entre ciudades estéreas
sin urgirlas,
sonreírle a la muerte y adiestrarla,
ser bohemios
y tener la certeza de que siempre es temprano –muy temprano-
para decir mañana.

PA 23 03 11

PP 24 03 11

No hay comentarios:

Publicar un comentario