martes, 19 de enero de 2010

He aprendido a mirarte con los años

He aprendido a mirarte con los años
de una forma distinta,
he aprendido a mirarte en la penumbra
del miedo cotidiano y en el guiño
del sol a los nenúfares,
más allá de ti misma,
más allá de esa luz dominical
donde el norte y el sur
y el firmamento
son provincias lejanas, hontanares
que murmuran acrósticos de invierno.
He aprendido a mirarte
de la forma
que un caballo al galope
es capaz de que el tiempo no se quede
detenido en la edad de los fracasos.

Pleamares mis ojos,
hoy te leo
a este lado del viento en que la muerte
ignora tu rubor
y sus orillas.


016

No hay comentarios:

Publicar un comentario