miércoles, 6 de abril de 2011

Digamos, por ejemplo

Digamos, por ejemplo,
que el trayecto más corto entre dos puntos es la curva,
que oír una verdad es la mentira
más obscena que existe,
sin embargo, aquí estoy,
se me permite
ser rebelde, reacio y subversivo a condición
de que trague,
deglute y no me empeñe
en hacer de un poema un manifiesto moral y me conforme
con la moral poética.
Todo cuanto decimos
o son salvas de arroz o tiene un precio:
arroz es presumir de que has llegado hasta las fuentes del Nilo,
masticar altramuces y hacer ver que son chicles,
llorar, reír, bailar el charlestón;
pero, amigo,
las cosas son distintas cuando intentas quitarte el antifaz:
decir pan es sudor,
libertad
balsas llenas de escualos y regueros de sangre
y un te quiero
-creer en un te quiero-,
vivir la vida entera sospechando el más vil de los engaños.


PA4 2 11

PP 5 2 11

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