lunes, 7 de marzo de 2011

Yo digo la verdad

Yo digo la verdad pero no es todo verdad porque las cosas
que canto no son mías
ni los muertos que hablan son mis muertos;
sin embargo
el olor a prehistoria de las flores, el murmullo del río y estas frases
que revientan mis labios
son verdad
y son ciertas
las hormigas que cruzan por mi estómago
y esta forma de ser que se convierte en apetito salvaje cuando miro
a un ángel del revés.
La ficción no es mi amante pero vivo
en hoteles de lujo con yacuzzy francés y no consiento
metáforas banales, aunque a veces
me llueva imprevisible.
Exploro el Aconcagua. Y la locura.
Y el amor entre avispas de distintos tamaños.
Lo que digo es verdad, hablo de templos, tristezas y hospitales,
y de piedras azules y de olas
que copulan con peces,
busco el sol de los sótanos y el hambre
que habita los palacios
y todo cuanto os digo no es más que vanidad:
vanitas vanitatum.


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